La actuación de los aparatos del Estado español en Euskadi realimenta su deslegitimación
reproduce el texto del capítulo 4 del libro de Justo de la Cueva La escisión del PNV. EA, HB, ETA y la deslegitimación del Estado español en Euskadi Sur, Txalaparta, Bilbao, 1988.
1. El terror de los vascos a la policía y a la tortura.
En el mismísimo Pleno del Congreso de los Diputados celebrado el 29 de noviembre de 1979 para ratificar el Estatuto Vasco ya refrendado, Txiki Benegas, Secretario General del PSE-PSOE afirmó que el País Vasco ""está lleno de policías", que "existen presos vascos" y que "posiblemente también existen torturas". Bandrés, en nombre de EE, afirmó que "la autonomía no se construye tampoco… deteniendo a militantes de partidos tan sólo por serlo, ni matando ciudadanos en los controles montados temerariamente en la calle, ni volviendo las armas a quien ingenuamente denuncia dos casos de tortura de los que se tienen pruebas".
Estaban poniendo el dedo en la llaga. Estaban subrayando el principal mecanismo de realimentación de la deslegitimación del Estado español en Euskadi: la actuación de los aparatos de ese mismo Estado en Euskadi. Si la violencia estatal franquista contra los vascos había sido la causa impediente, más clara de la imposible legitimación del NUEVO Estado español de Franco en Euskadi, la continuación de esa violencia estatal contra los vascos durante el postfranquismo produjo los mismos efectos.
Recuérdese que todas las páginas de este libro están enderezadas a intentar comprender las causas profundas de la escisión del PNV. Resulta por ello útil que traigamos a colación las públicas tomas de posición de las figuras y los cargos más importantes del PNV sobre el tema de la actuación de las Fuerzas de Orden Público españolas sobre los vascos. He aquí unos botones de muestra:
El Presidente del EBB del PNV, Xabier Arzallus aparecía en la portada de El País del 7 de Junio de 1981 porque había hecho "unas duras declaraciones en que denuncia una situación de presuntas torturas generalizadas a los detenidos vascos".
Decía El País en su portada que:
"En dichas declaraciones llamaba la atención Arzallus sobre la contradicción existente, a su juicio, en la actitud de quienes "pretenden que el pueblo colabore en la erradicación de la violencia" y olvidan que "los cuartelillos son nido de ella". "A estas alturas", decía también el líder nacionalista en la entrevista citada, "nadie puede ignorar ya que existe una tortura sistemática"
Y en la página 14 del mismo ejemplar de EL PAIS se reproducían estas declaraciones de Arzallus:
"… se pide que la población, la vasca en particular, colabore con la Policía en la lucha contra el terrorismo. Pero para que esta colaboración se dé, es imprescindible que exista una corriente de confianza entre el pueblo y la Policía. Y nos encontramos con que muchas personas, incluso miembros de nuestro propio partido, gente absolutamente pacífica, viene a nosotros denunciando haber sido sometidos a torturas terribles. Personas detenidas en redadas que están produciendo últimamente, por simples sospechas, y que son sometidos a tortura durante los interrogatorios, por espacio de varios días, y a las que luego el juez pone en libertad sin cargo alguno, en cuestión de horas porque, efectivamente, nada tenían que ver con las acusaciones que se les imputaban. Ahí está el caso reciente del provincial de los Sacramentinos y otros mucho que no es posible silenciar. ¿Cómo, en estas condiciones, promover la colaboración activa de los ciudadanos con la Policía?". (79)
Kepa Bordegarai es un miembro del PNV, de los más influyentes en el mundo de las comunicaciones sociales. Ha sido director de la revista del PNV Euzkadi, asiduo colaborador de Deia, autor (en colaboración con Robert Pastor, también director de Euzkadi) del libro Estatuto Vasco, y responsable de los servicios de Prensa del PNV. En el diario Deia del 1 de diciembre de 1984 escribe un artículo en el que dice:
"El ministro español del Interior sabe bien que en Euzkadi se tortura, que las fuerzas de seguridad actúan indiscriminadamente contra sectores de población, que se genera el terror crudo y callado en muchas familias que no saben por dónde les puede caer el siguiente palo. Sabe Barrionuevo que tanta denuncia continuada no es invención y conoce de sobra que en el seno de la estructura preventiva y represiva del Estado existen elementos que, cada día, ponen en tela de juicio el fundamento propio del sistema democrático. Cuando Barrrionuevo ha disculpado las bárbaras actuaciones concretas del las FSE se ha convertido en incalificable cómplice del vandalismo… Hay que afirmar de nuevo, y lo sostengo sin la menor vacilación, que los sucesos de Cruces y Pasajes son demostrativos de que aquí se producen intervenciones policiales dignas del más rancio y puro estilo acuñado por el viejo pistolerismo americano. En este país, quien más, quien menos, conoce de cerca de alguien que ha tenido la dramática experiencia de ser pasado por la piedra en una Jefatura de Policía o en un cuartel de la Guardia Civil. Es un dato repetido el de las familias que una vez, de madrugada, recibieron la visita provocadora de varios agentes de las FSE. Y que hoy, semanas y meses después, hacen vela a la noche, con el oído sensible y el cuerpo aterrado ante cualquier ruido extraño que venga de la puerta de la calle…
Estamos como en los peores tiempos y la moneda del cambio socialista parece haber recuperado en su cara la efigie del dictador". (80)
Mitxel Unzueta es uno de los "hombres fuertes" del aparato del PNV. Abogado, ha sido Senador en Madrid. En el libro de Fernando Reinares (editor) Violencia y Política en Euskadi (Bilbao, Desclee de Brouwer S.A., 1984) se incluye un trabajo suyo titulado Claves para comprender una situación. En su página final se lee:
"¿Acción policial? Evidentemente un sistema de gobierno no puede ignorar este mecanismo de autodefensa ¿qué ocurriría si no la hubiera? Pero la acción policial requiere, de entrada, una determinación, una decisión política, destinada a fijar su campo de acción, la forma de operar un largo etcétera. La policía, el ejército, son instrumentos de la acción política. No se puede obrar como si las fuerzas de seguridad fuesen una especie de mastines a los que se echa al monte a las calles, para que actúen. Si no se quiere que dañen lo que no hay que dañar, alguien tiene que dirigir su acción. Esto, también es política.
La política policial debe evitar acciones arbitrarias, como detener a decenas de personas bajo la ley antiterrorista, poniéndolas en libertad después de varios días de angustia, zozobra, humillaciones, cuando no tortura física. La eficacia policial va por otro camino y cuando se carece de seguridad, de certeza en la acción, es mejor no hacer nada, que hacerlo mal". (81)
Nótese la fecha de las tres citas que hemos hecho. Las tres son posteriores a la aprobación y puesta en marcha del Estatuto de Autonomía. Una de las tres es posterior a la llegada al Gobierno de PSOE.
¿Sienten los vascos tanto terror a la policía y a la Guardia Civil, a su acciones y a las torturas por esos Cuerpos infligidas a los vascos? Siendo más precisos en la formulación ¿siguen sintiendo los vascos en el postfranquismo esos mismos terrores experimentados durante el franquismo? ¿Creen los vascos que los aparatos del Estado español siguen ejerciendo la violencia contra los vascos que provocó durante el franquismo la deslegitimación del Estado español en Euskadi? ¿Sucede esto sólo antes de aprobarse el Estatuto de Autonomía o sólo antes de la llegada del PSOE al Gobierno o sigue sucediendo después?.
La respuesta es que sí. Que siguen sintiendo ese terror, y que siguen sintiéndolo después de aprobado el Estatuto y puesto en marcha y después de ejercido el gobierno español por el PSOE.
Pruebas de que ello es así nos la aportan investigaciones sociológicas realizadas por órganos del propio Estado español o encargadas por órganos del propio Estado español.
El nº 18 (abril-junio de 1982) de la Revista española de Investigaciones sociológicas publica una NOTA que abarca de su página 85 a la 111. Se titula "Imagen pública de la policía". La firma Manuel Justel. Y es un comentario de una encuesta realizada por el C.I.S. (Centro de Investigaciones Sociológicas) en enero de 1980 a una muestra de 6.032 individuos de dieciocho años de edad en adelante, residentes en hogares familiares de la península, Islas Baleares y Canarias. El mismo nº 18 de la revista dedica otras setenta páginas (de la 143 a la 203) a la publicación de tablas de resultados de la encuesta. La muestra es abultada y permite un margen de error global de más menos 1,31 por 100 con un nivel de confianza del 95,5 por 100. La submuestra correspondiente a las cuatro provincias vascas es de 471 elementos (margen de error inferior al más menos 5%).
El Centro de Investigaciones Sociológicas es un órgano de la Presidencia del gobierno Español. Un órgano, pues, del propio Estado español. La encuesta se realiza los días 16 a 23 de enero de 1980, sólo semanas después de la aprobación definitiva y entrada en vigor del Estatuto de Autonomía, reflejando por tanto las opiniones y vivencias anteriores a su aplicación.
Resulta espectacular comprobar cómo las respuestas de los vascos contradicen las respuestas del conjunto de los ciudadanos del Estado español. Veamos:
| t% todos |
t% los vascos |
||
| Bueno Malo |
........ ........ |
42 11 |
15 32 |
| t% todos |
t% los vascos |
||
| Mejor Peor |
........ ........ |
26 14 |
14 23 |
| t% todos |
t% los vascos |
||
| Muy de acuerdo y de acuerdo En desacuerdo y muy en desacuerdo |
.... .... |
56 13 |
30 29 |
| t% todos |
t% los vascos |
||
| Muy de acuerdo y de acuerdo En desacuerdo y muy en desacuerdo |
.... .... |
25 30 |
46 15 |
| t% todos |
t% los vascos |
||
| Muy de acuerdo y de acuerdo En desacuerdo y muy en desacuerdo |
.... .... |
27 24 |
20 37 |
| t% todos |
t% los vascos |
||
| Muy de acuerdo y de acuerdo En desacuerdo y muy en desacuerdo |
.... .... |
21 49 |
45 21 |
| t% todos |
t% los vascos |
||
| Muy de acuerdo y de acuerdo En desacuerdo y muy en desacuerdo |
.... .... |
22 20 |
42 11 |
Los resultados son tan elocuentes por sí mismos que huelga el comentario. Ahora bien, eso se refería a la situación del post-franquismo en Euskadi antes de la puesta en marcha del Estatuto. ¿Tenemos datos de la opinión sobre la situación posterior al Estatuto?. Los tenemos.
Tres años después de la puesta en vigor del Estatuto Vasco de Autonomía y nada más llegar al Gobierno el PSOE sucede que su Ministro del Interior Barrionuevo encarga una encuesta al Equipo de Investigaciones Sociológicas (EDIS). Se realiza en febrero de 1983 a una muestra de 1.120 hombres y mujeres de dieciocho y más años residentes en la Comunidad Autónoma Vasca. En abril de 1983 se filtran las tablas a la revista Actual (propiedad del PSOE) que las publica en su nº 58 del 299 de abril de 1983. Con grandes aspavientos de EXCLUSIVA y bajo los títulos de Toda la verdad sobre los vascos. El informe secreto de Barrionuevo. Firma Juan Antonio Hervada el comentario de las tablas, hecho en clave de reportaje. Con la pretenciosa afirmación, en un largo subtítulo-ladillo, de que "Es el estudio más completo sobre Euskadi con que cuenta el Gobierno. Y, desde luego, el más actual. Barrionuevo lo encargó, pero no se ha podido conocer públicamente hasta ahora". Los comentarios son increíblemente imbéciles, horros de conocimientos sociológicos mínimos. Pero lo importante son las tablas. Damos los datos referidos al total de la muestra, no los porcentajes excluidos los "no contesta", para tener referencia al conjunto de la población.
He aquí los datos más relevantes:
| Muy en desacuerdo Bastante en desacuerdo |
........ ........ |
24,0% 27,9% |
| Muy en desacuerdo Bastante en desacuerdo |
........ ........ |
28,9% 26,2% |
Excepcionalmente recogemos todas las respuestas:
| Muy en desacuerdo Bastante en desacuerdo Bastante de acuerdo Muy de acuerdo No contesta |
........ ........ ........ ........ ........ |
11,4% 11,8% 38,1% 16,2% 22,4% |
| Muy en desacuerdo Bastante en desacuerdo No contesta Muy de acuerdo |
........ ........ ........ ........ |
26,5% 29,0% 13,2% 6,9% |
| Policía Nacional |
Guardia Civil |
||
| No contesta Muy negativa Bastante negativa Bastante positiva Muy positiva |
..... ..... ..... ..... ..... |
14,9 22,6 28,4 29,7 4,4 |
14,2 27,1 24,3 28,6 5,8 |
Tampoco parece que, dada la elocuencia de los propios datos, sea preciso hacer muchos comentarios a los mismos. Pero, como ya hemos señalado, esta encuesta se produce al comienzo de la andadura del Gobierno del PSOE en el Estado español.
¿Tenemos datos de la percepción por los vascos de la actuación policial avanzado el Gobierno PSOE?. Los tenemos.
Pero son datos tan específicos que vamos a dedicarles un apartado nuevo. Como preámbulo aportaremos un testimonio especial. El de un hombre tan cercano al PSOE que éste le ha colocado como Consejero de Educación en el gobierno de coalición PNV-PSOE: José Ramón RECALDE. Quien en febrero de 1984, precisamente en la pretendida revista de pensamiento del PSOE titulada Leviatan (Nº extraordinario monográfico dedicado al tema Euskadi 1977-1984) publica un artículo bajo el titulo El sistema nacional y la lucha contra la violencia, en el que afirma:
"Ahora bien, no cabe duda de que un gobierno que, para luchar contra la violencia, introduzca prácticas autoritarias que van en contra de los principios de justicia en que sostiene su propia legitimidad, tanto por acción como por omisión, -tortura o tolerancia frente a secuestro o asesinatos-, está degradando su propio modelo de Estado. Por eso, con independencia de la efectividad de tales medidas –que puede ser positiva, nula o negativa-, existe una contradicción entre las mismas y el modelo de poder legítimo desde el que se ejercen. Ya hemos dicho que el modelo de orden de libertades y de democracia en cuantitativo pero cuando el Estado entra por esta vía pudre su propia imagen". (84)
Exactamente. Exactamente eso es lo que le pasa a la "joven democracia española" en Euskadi. Que la evidencia social de la tortura contra los vascos pudre la imagen del Estado español en Euskadi.
2. Los vascos siguen aterrorizados por la policía y sus torturas dos años y medio después de llegar el PSOE al Gobierno de España.
Algunos sectores de la población del País Vasco confiaban en que al hacerse el PSOE con el Gobierno del Estado español cesarían las torturas en Euskadi y los vascos dejarían de estar aterrorizados por la policía española. El PSOE se había manifestado ya durante el postfranquismo enérgicamente contra las sevicias de las fuerzas de seguridad españolas. En agosto de 1976 el PSOE afirmaba:
"Los sucesivos Gobiernos de la Monarquía no lo han podido hacer peor en todas las cuestiones referentes al País Vasco. Suarez ha venido acumulando error tras error en la zona del país que más requería una política meditada de comprensión y de justicia para un pueblo que salía de la dictadura lleno de muertos, de presos, de torturados y con una población dispuesta a no tolerar ningún atropello ni más vejaciones… La nefasta actuación de las fuerzas de orden público que han soliviantado a toda la población contra las mismas… El pueblo vasco no puede ceder más. La irresponsabilidad con que ha actuado el Gobierno puede convertir, una vez más, el País Vasco en un caos de violencia, y esta vez se la apuntarán Suarez y su Gobierno en su haber". (85)
Páginas atrás hemos recordado que el propio Benegas en el Pleno del Congreso para la ratificación del Estatuto Vasco volvió a recordar la sobreabundancia de policía en Euskadi, la existencia de presos vascos y la de las torturas.
Por esa trayectoria había sectores de la población vasca que confiaron en que la llegada del PSOE al Gobierno de España supondría la eliminación de la tortura en Euskadi. Es bien sabido que Amnistía internacional ha continuado denunciando torturas a los vascos en todos sus informes correspondientes a los años del Gobierno del PSOE. Pero lo que a nosotros nos importa aquí no es tanto que se hayan producido torturas cuanto que los vascos hayan seguido definiendo como real que las hay y hayan seguido aterrorizados por ellas y por el miedo a la acción de la policía española y de la Guardia Civil durante el Gobierno del PSOE. Porque es esa acumulación de sensaciones y emociones de los vascos la que resulta importante para la correcta interpretación sociológica de la escisión del PNV que es nuestro argumento en estas páginas.
Por eso resulta fundamental la encuesta llevada a cabo por el Laboratorio Sociológico Laubide de Bilbao a mediados de 1984. A una muestra de 1.500 personas de 18 y más años residentes en la C.A.V. (500 en cada provincia) mediante entrevista personal domiciliaria. Con un margen de error global de más menos 2,5% para la C.A.V. y del más menos 4% para cada provincia.
La encuesta resulta fundamental porque se realiza a mediados de 1984 cuando van transcurridos más de dos años y medio del primer mandato del Gobierno del PSOE. Y porque la dirige el sociólogo vasco José Ignacio RUIZ OLABUENAGA, que es a la sazón Director del Gabinete de Prospección Sociológica de la Presidencia del Gobienro Vasco, hombre de confianza del PNV, al que en estos momentos (invierno-primavera de 1987) está haciéndole encuestas preelectorales para las municipales.
Una parte importante de los resultados se publican en el libro de J.I. Ruiz de Olabuenaga et alii titulado Violencia y ansiedad en el País Vasco (Bilbao, Ediciones Ttarttalo, S.A., 1985). Veamos algunos de los más significativos:
-lo cual supone 253.526 personas. Un cuarto de millón.
-ello significa 41.198 individuos que dicen haber sido detenidos ilegalmente.
-lo cual significa 8.398 torturados. 8398 vascos que dicen haber sido torturados por la policía española o por la Guardia Civil.
Lo cual quiere decir que si Ruiz de Olabuenaga hubiera entrevistado, en vez de a los 1.500 vascos de su muestra, al 1.584.540 que componían el censo electoral mayor de 18 años en esas fechas, tenemos el 95,5% de probabilidad de que hubiera encontrado entre 2.578 y 14.218 personas que le dijeran que habían sido torturadas por la policía española o por la Guardia Civil.
En cualquier caso miles de vascos torturados. Contando los que se atreven a decírselo a un entrevistador. Sin contar los que no se han atrevido a correr el riesgo de que en vez de ser un entrevistador fuera un policía y se lo han callado.
Ruiz Olabuenaga mide en su encuesta los temores, los miedos de los ciudadanos vascos. Emplea varias categorías operativas de las que vamos a dar datos sólo de dos:
"1) La primera comprende aquellos "hechos" que se consideran muy probables de suceder y que causarían daños muy graves o bastante graves. Es un temor que está muy presente en el individuo, dado el alto grado de probabilidad de que suceda y, por ello, lo calificamos como "temor inminente" (mucho temor).
3) La segunda viene constituida por aquel conjunto de "hechos con repercusiones graves y que se consideran "bastante" probables de suceder. Sería también, un temor muy presente en el individuo, aunque en menor medida que el anterior, de aquí que le hayamos denominado "temor próximo" (bastante miedo o temor)". (págs. 63 y 64)
Pues bien, según los datos de la encuesta:
Recuérdese que cuando decimos vasco nos referimos a los residentes en la C.A.V. mayores de 18 años a mediados de 1984.
Parece claro que una parte considerable de los vascos están aterrorizados por la policía española y la Guardia Civil. Pero ¿no tiene datos la encuesta de cuántos están aterrorizados por ETA?. Si tiene:
Parece que los vascos sienten mucho más terror de la policía española y de la Guardia Civil que de los terroristas. Sin contar con que Ruiz de Olabuenaga no ha especificado en el texto de su pregunta diciendo atentado terrorista de ETA y para una parte importante de la población vasca cuando se habla de "terroristas" en lo que piensa es en los grupos parapoliciales y de "incontrolados".
Sin en vez de contemplar sumados el temor inminente y el próximo como hemos hecho en los párrafos precedentes nos contreñimos al temor inminente (hechos muy probables y con daños muy graves o bastante graves) los datos son estos:
Siendo como son impresionantes estos porcentajes contenidos en la página 65 del libro de Ruiz De Olabuenaga quizá lo sean aún más los de las páginas 74 y 75. Porque allí se nos dice que:
El terror de los vascos a los torturadores de la policía española y de la Guardia Civil no respeta las fronteras partidarias. Temen los de HB y temen los de CP. Temen los que tienen su partido en el gobierno de Madrid (el PSOE) y temen los que tienen su partido en el Gobierno de Vitoria (el PNV). (86)
3. El 23-F y sus secuelas (letra y espíritu de la LOAPA, etc.) "fabrican" una mayoría de vascos convencida de que la sociedad vasca sigue siendo víctima de una violencia que amenaza su supervivencia colectiva.
En el apartado anterior hemos concentrado nuestra atención en la forma en que la actuación de los aparatos directamente represivos del Estado (Policía Nacional, Guardia Civil, Cuerpo Superior de Policía, etc.) realimentan la deslegitimación del propio Estado español en Euskadi. Para no alargar excesivamente estas páginas no hemos entrado en el análisis minucioso de la información existente sobre la actitud de los vascos ante la actuación de otros aparatos del Estado español. Mencionaremos tan sólo un botón de muestra: la confianza y sensación de protección que los Jueces despiertan en los vascos. Una encuesta del C.I.S. de enero de 1980 (Vide nº 25 de la Revista Española De Investigaciones Sociológicas, enero-marzo de 1984) realizada mediante entrevistas personales domiciliarias a una muestra de 6.032 individuos nos proporciona información sobre la actitud antes los Jueces.
Se trata en realidad de la misma encuesta citada en el apartado 1 de este capítulo para la actitud ante la policía, sólo que ahora se trata de las preguntas referidas a los Jueces. En las 4 provincias vascas la figura del Juez le inspira mucha confianza al 10% y poca o ninguna confianza al 32%. Son los peores resultados para los Jueces de todas las regiones. Compárense con los mejores, correspondientes a Levante: mucha confianza al 30% y poca o ninguna al 13%.
Otra encuesta del C.I.S. (Véase nº 25 de la Revista antes citada) realizada en marzo de 1982 a una muestra de 4.985 entrevistas (501 en Vascongadas) revela una cierta mejoría. Los Jueces le inspiran confianza, sensación de protección, al 11% mucha y al 14% poca o muy poca. Es importante señalar que en esta encuesta aparece que los jueces inspiran poca o muy poca confianza y sensación de protección al 38% de los votantes de HB, al 25% de los votantes de EE y al 16% de los votantes del PNV.
Pero de lo que vamos a tratar ahora es de la actuación de otros aparatos del Estado español en Euskadi y de cómo esa actuación realimenta la deslegitimación del Estado español ante la población vasca. Nos referimos al Ejército y a los partidos políticos españoles y a su actuación en Euskadi a través de los llamados "poderes" del Estado (el Gobierno y el Parlamento) y el conjunto de aparatos denominado Administración Pública. Que el Ejército es un aparato de Estado no es discutible. Que lo sean los partidos españoles pude ser más discutido pero no por quien conozca su realidad. Mínima implantación social, práctica carencia de recursos propios y dependencia absoluta para su mínimo funcionamiento de los recursos económicos que les proporciona el estado de sus propios Presupuestos Generales.
El llamado golpe del 23-F supone, por sus consecuencias para Euskadi, una convergencia de la acción del aparato de Estado Ejército y de los aparatos de Estado partidos políticos españoles. De esa convergencia, que es el resultado sólo aparentemente paradójico de una inicial confrontación (una parte del aparato de Estado Ejército secuestra a la práctica totalidad de las cúpulas dirigentes de los partidos políticos españoles), surge una reconducción de la actuación en Euskadi del conjunto de los aparatos de Estado. Por una parte el recrudecimiento de la acción represiva de las Fuerzas de Seguridad del Estado; por otra, lo que se ha llamado el "frenazo autonómico" encarnado en la LOAPA y, una vez declarada la inconstitucionalidad de ésta, las "loapillas" instrumentadas a través de las sucesivas Leyes Orgánicas que van siendo remitidas al Parlamento por el Gobierno y aprobadas incluyendo sistemáticos recortes a los Estatutos.
El PNV acusa el golpe y desde el verano de 1981 comienza una ininterrumpida campaña de denuncia de la "desvirtuación y vaciamiento del estatuto de Autonomía". Actitud que es clave para entender el fenómeno de su posterior escisión. De ello trataremos más adelante porque ahora lo que queremos es demostrar el impacto de esta situación y de este proceso en la conciencia de la población vasca.
José Ignacio Ruiz de Olabuenaga, el coautor del libro Violencia y ansiedad en el País Vasco y director de la encuesta que en el mismo se analiza y cuyos datos hemos manejado en el apartado anterior, es también el autor de una de las aportaciones al libro colectivo Violencia y Política en Euskadi que ya hemos citado antes en estas páginas. Su aportación se titula Los vascos ¿violentados o violentantes? Y reviste especial interés para nuestra argumentación en este apartado.
Ruiz Olabuenaga reproduce unos interesantísimos datos procedentes de un sondeo llevado a acabo entre más de 11.000 (once mil) muchachos de 18 años por encargo del Gabinete de Prospección Sociológica del Gobierno Vasco (Gabinete del que a la sazón, 1984, era director el propio Ruiz De Olabuenaga). Transcribimos nosotros:
Grado de acuerdo con una serie de frases (en t%)
| ACUERDO Total + Parcial |
DUDA inde- cisos |
DESACUERDO Total + Parcial |
|
| Considero que continúa más o menos con la misma fuerza que antes, la represión de la perso- nalidad del Pueblo Vasco | 55 | 15 | 27 |
| A los vascos nos tratan en el Estado español como un pueblo sin cultura propia, imponiéndonos la suya y no dejándonos desarrollar la nuestra | 49 | 11 | 37 |
| Euskadi es un país invadido | 40 | 15 | 39 |
Formula en el texto Ruiz De Olabuénaga dos premisas de las cuales la primera es ésta:
"La sociedad vasca es víctima de una violencia que amenaza su supervivencia colectiva".
de la que luego afirma:
"A mi modo de ver, la primera premisa –con todas las matizaciones-, es fundamentalmente cierta, y, al margen de mi opinión personal, coincide (igualmente con profundas matizaciones) con la opinión y la convicción, no de la totalidad, pero sí de la mayoría de la sociedad vasca". (88)
Dos páginas atrás de estas afirmaciones Ruiz De Olabuenaga había escrito que:
"La mayoría de la población se alinea con un conjunto de siglas que coinciden, dentro de su programa político, en que la sociedad vasca –como conjunto- es una sociedad violentada, víctima de una violencia no aceptada".
"La mayoría absoluta –sin reticencias- de la población coincide en que la agresión que sufre la sociedad vasca es grave e ineligitimable".
"Poniendo como ejemplo "extremadamente lacerante" la violencia que implica la supresión institucional del ejercicio del derecho a la autodeterminación política, y señalando que "conforme a todos los sondeos de opinión llevados a cabo por sociedades españolas (DATA, FOESA, CIS, INVENTICA…) al menos un 35% de la población es partidaria de la independencia política de Euskadi". (89)
Queremos subrayar al lector que estas opiniones de Ruiz De Olabuenaga y los datos en los que apoya tienen un doble interés. Por un lado el interés intrínseco a los datos mismos. Por otro el que les confiere la personalidad y la posición de Ruiz De Olabuenaga. Recuérdese que en 1984, cuando escribe estas cosas y realiza y analiza la encuesta analizada en su libro Violencia y ansiedad en el País Vasco, es el director del Gabinete de Prospección Sociológica del gobierno Vasco. Y es el sociólogo del PNV, el más importante e influyente de los sociólogos del PNV. Sus opiniones y sus análisis y sus diagnósticos cobran así la importancia de haber tenido sin duda fuerte influencia en la visión de la realidad sociológica y política compartida por los dirigentes y militantes influyentes del PNV. Visión cuya importancia en el proceso de escisión del PNV es obvia.
Queremos con ello decir que cuando los líderes del PNV sufren las consecuencias de la acción de los aparatos del Estado español en Euskadi (frenazo autonómico, vaciamiento del Estatuto, etc. etc.) no sólo tienen la vivencia personal de una frustración de sus propósitos y de sus planes políticos. Sino que son conscientes de que en la mayoría del pueblo vasco el proceso está siendo vivido como si el Estatuto de Autonomía estuviera siendo impotente para modificar el flujo de la violencia estatal española contra los vascos.
Están por ello conscientes de que su apuesta por el Estatuto como vía prudente para la recuperación de Euskadi y para que "los vascos se sintieran cómodos en España" está siendo echada a perder por el comportamiento de los aparatos del Estado Español. Ni los vascos se van sintiendo cómodos en España ni se reduce la deslegitimación del Estado español en Euskadi.
Tener todo esto en cuenta es imprescindible para entender el proceso de la escisión del PNV.
NOTAS:
AL CAPITULO 4º
(79) EL PAIS, 7 de junio de 1981, portada y página 14.
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(80) Kepa Bordegarai, en DEIA, 1 de diciembre de 1984.
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(81) Mitxel Unzueta: "Claves para comprender una situación", en Fernando Reinares (editor): Violencia…, op. cit. página 36.
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(82) CENTRO DE INVESTIGACIONES SOCIOLOGICAS (C.I.S.): "Opinión pública sobre la policía". Estudio nº 1206 del Banco de Datos del CIS, encuesta a 6.032 individuos en enero de 1980, en REVISTA DE INVESTIGACIONES SOCIOLOGICAS n º 18, abril-junio 1982, páginas 143 a 169.
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(83) Juan Antonio Hervada. "Toda la verdad sobre los vascos. El informe secreto de Barrionuevo" (Resultados de una encuesta a 1.120 residentes en la C.A.V. en febrero de 1983), en ACTUAL nº 58, 29 de abril de 1983 páginas 22-30.
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(84) José Ramón Recalde: "El sistema nacional y la lucha contra la violencia", en LEVIATAN (II Epoca) nº extraordinario febrero de 1984, pp. 73-80, páginas 79 y 80.
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(85) José Mª Benegas: "Frenada la preautonomía vasca" en EL SOCIALISTA; 24 de diciembre de 1977, página 3.
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(86) José I. Ruiz de Olabuenaga et alii: Violencia…, op cit. páginas 52, 53, 54, 63, 64, 65, 74 y 75.
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(87) José I. Ruiz de Olabuenaga: "Los vascos ¿violentados o violentantes?, en Fernando Reinares (editor): Violencia…, op. cit. páginas 165.
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